Powered By Blogger

jueves, 6 de septiembre de 2012

¿España es un pais con falsa democracia?



El titulo del artículo, tiene, en mi opinión, una contestación afirmativa rotunda. Creo que no soy el único que piensa que en este país en el que vivimos, no hay democracia real y efectiva.
Hay muchos indicativos de que esto es así y voy a intentar explicar uno por uno aun a pesar de que sé que puede hacerse pesado leer el artículo entero. Parto de la base de tener la osadía de creer que se suele leer lo que escribo. Esto no lo sé a ciencia cierta, porque no os dignáis hacer ningún comentario al respecto. Pero… yo voy a seguir en mis trece de exponer aquí lo que pienso.
Veamos porqué creo que España no es un democracia que merezca la pena llamarse tal:
  • ·        Todos sabemos de casos en los que se ha ocupado una casa cuando el dueño estaba de vacaciones y no ha habido modo de sacar de ella a los ocupas, hasta que un juez, meses o años más tarde ha dado la orden de desalojo. ¿Alguien sabe que esto haya sucedido en algún chalet de lujo, tipo de los de La Moraleja?. Si la respuesta es no, es que la ley, no se cumple igual para unos que para otros.  Estamos seguros la mayoría, de que si llegar a suceder, al día siguiente estaban los ocupas en la cárcel.
  • ·        El órgano de gobierno de la judicatura, está mediatizado por los políticos, hasta tal punto, de que se ha estado prorrogando en sus cargos a los magistrados, porque no se ponían de acuerdo en el porcentaje y los nombres que cada partido político mayoritario quería imponer. Pregunta ¿puede considerarse que estos magistrados van a hacer su trabajo con independencia?. Si los que deben aplicar la ley, están presos de sus nombradores, la democracia brilla por su ausencia.
  • ·        Vivimos en un país donde un señor es el representante máximo del Estado, sin que se pueda elegir a su sustituto en caso de fallecimiento, porque el cargo lo ejerce “Por la gracia de Dios” –que yo me pregunto, ¿ los ateos tenemos la obligación de respetarlo?-, y el sustituo será su hijo primogénito (como ordena la bilbia) Si no se puede elegir a quien es el representante del Estado, el Estado no es democrático.
  • ·        En España, hasta ahora, la propiedad privada era sagrada. Ahora, algo tan sagrado como el sueldo de un trabajador, se puede robar para pagar la deuda que unas entidades PRIVADAS han contraído con otros bancos, que a su vez, han robado a estos con unos paquetes de acciones, que no valían nada. La autoridad monetaria nacional (el gobernador del Banco de España), se ha llamado a andanas y no solo no ha querido saber nada, es que encima ha sido cómplice por omisión, de los desmanes que una cuadrilla de mafiosos, que se han enfrascado en arruinar al país, aprovechando la inacción de los mandatarios y gerifaltes que deciden a quien se roba y a quien se regala el dinero que es de todos. Esto, tal como ha sucedido aquí, solo puede suceder en un país fascista, en el que no se respetan los derechos civiles fundamentales de los habitantes. Luego, concluyo, que en mi opinión, España es un país fascista
  • ·        Cuando hay un evento –ejemplo victoria futbolística-, se permite que los celebrantes de tal evento, hagan de su capa un sallo y destrocen todo aquello que su euforia borreguil les pida. Sin embargo cuando una protesta de las personas agraviadas por alguna trágala, se sale un pelo de lo que está aprobado por el gerifalte de turno, se convierte en una batalla campal y se reparten palos hasta en las pestañas. Democracia pura, vamos. Claro que venimos de una educación en la que "la letra con sangre entra"
  • ·        Lo más triste; la razón que más duele para argumentar que este país no es democrático, es el ataque sistemático que los propios trabajadores –la mayoría sin razón, cuando no por envidia-, llevan a cabo contra los hacedores de lo que se ha dado en llamar el estado del bienestar; es decir, los representantes sindicales. ¿Cuántos se han parado a pensar en que los capitalistas, no dan nada gratis y que la lucha que se ha llevado estas tres décadas atrás, ha conseguido que vivamos todo lo bien que hemos podido?. ¿Se puede considerar demócrata aquel que no admite el derecho de los demás a protestar, solo porque le afecta él?. Yo creo que no. Vivir en democracia, es muy difícil, porque hay que admitir que los demás ejerzan sus derechos, aun cuando nos afecten en nuestra vida diaria. Yo diría que hay que, incluso, celebrar que esto puediera ser así.       
En fin, podría seguir argumentando durante unos cuantos folios más, pero, creo que básicamente ya he dicho lo que quería decir y no es cuestión de alargar la perorata. Espero haber conseguido al menos, que quien lo lea, piense un poco sobre lo que aquí se expone.

jueves, 30 de agosto de 2012

El robo, consumado

Se ha consumado el robo. este mes, me han robado más de 500 euros, para dárselos a los bancos. Supongo que como a mí, le habrá pasado a mucha gente. No sé lo que pensaran los demás, pero, yo les deseo lo peor que les pueda pasar, por tener la poca vergüenza de robar descaradamente a la población, para que los ricos, sean aun más ricos. Esta panda de gánster, se merece una respuesta contundente, que no parece que vayan a tener. Estamos tan hartos de "primas de riesgo " "niveles de endeudamiento", "presión de los mercados", etc, etc, que ya nos hemos inmunizado contra todo y no prestamos atención a lo que nos están haciendo.
Algunos, incluso, lo justifican diciendo que "si hay crisis, tendremos que arrimar el hombro". A mi me repatean las dos cosas; que nos roben y que no hagamos nada por, al menos, hacerles saber que no pueden hacer lo que les dé la gana con los habitantes de este país.
No hay ni una sola justificación, que sea real a la hora de justificar el desfalco de nuestros sueldos y derechos civiles, ganados a base de lucha diaria contra el poder del capitalismo. Hemos dilapidado -o consentido que se dilapide-, las victorias sobre el capital de treinta años de lucha. Lo más doloroso, es que encima la mayoría de los convivientes en este país, les ha hecho el juego, dándoles la razón cuando arremetían contra los representantes sindicales, tildándoles de vagos y aprovechados. El ataque que han perpetrado contra quienes les estorbaban en la consecución de sus objetivos, ha tenido demasiado eco -en mi opinión sin justificación ninguna- en la población y esto es lo que ha conseguido, en parte, que se llegue a la situación actual.
Hablando claro, el peor enemigo del trabajador, es el propio trabajador. Quizá sea por eso que una gran parte de la población no está por la labor de hacer lo que es necesario.
Un ejemplo; ¿donde están los cinco millones de parados que no acuden las manifestaciones? o es que no hay tanto paro, o es que se está trabajando bajo cuerda; ¿donde están los desahuciados de sus viviendas a los que han dejado en la calle?. Ciertamente, estamos un tanto desanimados, aquellos que si acudimos a las convocatorias de movilizaciones. No se debiera cejar en la lucha diaria, a través de las muchas formas en que podemos hacerlo. Desde reclamar en los servicios médicos, estatales, municipales o autonómicos cuando no somos atendidos como nos merecemos, hasta ayudando -ya lo he sugerido en otra ocasión-, a quienes no sepan explicarse, para que su vez protesten, pasando por abuchear a los políticos que veamos por la calle. La protesta en la calle, es un derecho inalienable al que no debemos renunciar, bajo ningún pretexto. No nos pueden hacer nada porque abucheemos a un político, siempre que no le insultemos o agredamos. Es una manera de hacerles ver que no estamos de acuerdo con sus acciones. ¿Os imaginais lo que sería que no pudieran andar por la calle tranquilos?. Desde luego, al menos, no disfrutarían de la calle; no tienen derecho a ello, por que nos están amargando la vida de manera miserable, solo, por la avaricia del dinero. Un dinero, que desde luego, no les pertenece, porque sale del trabajo de todos nosotros.